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082021

Trucos y tarros para conservar los alimentos

Cuando llega la época de calor es normal que muchos productos se echen a perder si no se sabe bien cómo conservar los alimentos. Se vuelven el blanco de las temperaturas, sobre todo los que son perecederos. 

Hoy en día y gracias a la tecnología, conservar alimentos es mucho más fácil y podemos conseguir que duren más. Tenerlos en orden y bien almacenados ayudará en buena parte a su conservación. 

Cómo conservar alimentos: métodos de preservación

Saber conservar los alimentos es vital, sobre todo porque ahorrarás dinero y esfuerzo. A pesar de las temperaturas, lograrás mantener la comida en buen estado. 

Hay muchos métodos que pueden utilizarse y no todos tienen que ser la nevera. Os vamos a destacar dos metodologías: mediante procesos químicos y mediante procesos físicos.

Procesos químicos

Para conservar alimentos mediante procesos químicos nos valemos de la composición de los mismos y de ciertos componentes extra que nos ayudarán en su mantenimiento de manera natural. No hace falta utilizar elementos complejos para conseguir este tipo de conservación. Os dejamos algunos trucos de gran utilidad:

Rocía fruta cortada con limón

La fruta es uno de los elementos más delicados a la hora de conservarlos. Si partimos fruta en trozos y queremos guardarla para consumirla más tarde, puede que se torne oscura, es decir, se lleva a cabo oxidación. Para evitar esto tan solo debemos rociar un poco de zumo de limón sobre la pulpa cortada; eso evitará esta coloración tan molesta, que se retrasará durante horas. Por supuesto, es primordial utilizar un tupperware y dejarla en la nevera hasta que vayamos a consumirla.

Cubrir con paños húmedos el pescado

Si quieres conservar el sabor y el aspecto de tus pescados, un método fácil y sencillo es cubrirlos con un paño húmedo. Esto arantiza que el agua del paño reaccione  con la carne del pescado y conservará su humedad. Conclusión: conservará sus propiedades durante más tiempo. 

Si tenéis varias piezas de distintos pescados, deberéis tenerlas separadas, con sus paños correspondientes, así no se producirá una contaminación cruzada.

Conservar alimentos en salmuera

Este método es muy útil debido a que impedirá que crezcan la mayor parte de las bacterias y microorganismos que tienen los componentes de los alimentos. Es muy sencillo de llevar a cabo: solo deberemos echar sal seca a los alimentos o agua con sal.

Utilizaremos la salmuera sobre todo para conservar las verduras, gracias a un proceso de fermentación ácida. El único inconveniente es que hay que tener cuidado con el exceso de sal, ya que puede afectar al sabor de los alimentos. Solo necesitamos una pequeña cantidad de sal pura y no de mesa. Eso es suficiente.

Para este método de conservación será de vital importancia tener los tarros adecuados. Siempre es preferible que sean de cristal y transparentes, para ver el proceso que realiza el alimento en salmuera.

Procesos físicos

Los procesos físicos son los más comunes que se llevan a cabo. Entre ellos se incluyen la refrigeración, que todos hacemos. Básicamente se busca la preservación de los alimentos gracias a las bajas temperaturas, que paralizan o ralentizan los procesos de descomposición.

Refrigerar los alimentos 

El método más sencillo de conservación es la refrigeración de alimentos, es decir, utilizar la nevera. Poner orden en tu nevera es vital  a la hora de conservar bien los alimentos en ella y evitará que una mala colocación dañe innecesariamente los productos.  El frío ayuda a reducir la velocidad a la que actúan las bacterias y el resto de elementos que degradan los alimentos. 

Congelación

Si refrigerar alimentos en nuestra nevera es un método común, congelarlos también es otro muy habitual. Como decíamos en el anterior apartado, un frigorífico es un gran amigo a la hora de conservar los alimentos por bastante tiempo y, gracias al congelador, podremos preservar productos hasta casi un año, dependiendo del alimento que sea, sin perder sabor o calidad. 

La congelación hace que la actividad de los microorganismos se reduzca drásticamente hasta incluso la inactividad. El método de enfriar y congelar es muy útil sobre todo para carnes, pescados y algunas verduras. 

Hay que tener mucho cuidado con los alimentos fríos o congelados que compramos en el traslado a casa. Debemos evitar los cambios de temperatura bruscos para no romper la cadena de frío y que actúen las bacterias.

Deshidratar alimentos

Otro método muy útil y válido es la deshidratación. Básicamente consiste en secar lo máximo posible los alimentos. En este caso evitaremos toda humedad que puede crear condiciones de vida en que las bacterias pueden reproducirse. 

Esto ocurre principalmente en carnes y pescados. Las frutas y verduras también podemos deshidratarlas con productos especiales para ello. 

Almacenamiento de comida

A parte de los procesos de conservación que hemos mencionado, es de vital importancia saber almacenar la comida para conservar los alimentos, ya sea en el frigorífico, el congelador o la despensa. Es muy importante envasar los productos adecuadamente, almacenarlos con cuidado y orden. Así evitaremos el peligro de la contaminación cruzada.

Los productos que puedan tener algún líquido por descongelación deben ir debajo de todos los demás, para que no goteen. Los crudos, por otra parte, deben ir separados de los ya cocinados. Es evidente, pero hay que recordar que es necesario almacenar las cosas por separado, en tarros, tupperwares o botes herméticos, sobre todo cuando hablamos de los pescados, que contienen fuertes olores que pueden impregnar el resto de alimentos.

Utilizar botes y tarros para el almacenamiento

La recomendación, en este caso, es utilizar siempre tarros y botes de cristal o vidrio. En ellos podremos meter prácticamente de todo y son especialmente útiles para ordenar la despensa.  Algunos productos clásicos que podemos meter en los tarros son: legumbres, cereales, quinoa, pasta seca, tés e infusiones, frutas secas, azúcar o harina, entre otros.

Para una mejor conservación de ingredientes como, por ejemplo, el café o las especias, siempre es mejor tenerlos en un lugar resguardados de la luz, seco y bien cerrado. Los sitios perfectos pueden ser los armarios superiores de la cocina o la alacena.

Botes y tarros para todos los gustos

Hoy en día encontramos una gran variedad de recipientes que podemos usar para nuestro almacenaje. Os recomendamos recipientes que sean fáciles de apilar y resistentes, a la par que ligeros. Todo dependerá de lo que vayáis a colocar dentro. También son muy recomendables los que tienen cierres herméticos, sobre todo los que van a contener  productos como  la harina, que puede crear organismos o bichitos si no se encuentra bien cerrada.

Si queréis tener cierto orden a la hora de colocar vuestros alimentos es interesante comprar los botes del mismo estilo, para conseguir una homogeneidad en tus estanterías. Grandes o pequeños, según las necesidades, pero que tenga un estilo concreto. Tu despensa  parecerá más bonita y ordenada.