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082021

Almacenaje extra: Usa los altillos y los huecos de las escaleras

Si vives en una casa que tenga altillo o escaleras te damos la enhorabuena porque son otros lugares que puedes aprovechar para guardar tus cosas. El mayor problema que tienen los altillos es que solemos guardar lo que no necesitamos y acabamos acumulando cosas de cualquier manera. Ahí es cuando recuperar algo del altillo se vuelve una tarea imposible.

Queremos darte unos consejos útiles para que uses ese almacenamiento extra de manera correcta y puedas encontrar todo lo que necesites rápidamente.

Altillo y escaleras para casa pequeñas son un gran desahogo

Como decíamos antes, tener un altillo es una gran ventaja, si sabemos cómo ordenarlo adecuadamente. Es una zona de desahogo perfecta sobre todo para las casas pequeñas con poco espacio. El altillo hace que tengamos más espacio en vertical donde colocar y distribuir nuestras cosas. 

Si además tenemos dos plantas, el hueco de las escaleras puede utilizarse para guardar lo que queramos y así ganaremos espacio. Todo es cuestión de analizar ese sitio del que disponemos y adaptarnos para aprovecharlo correctamente.

Tanto si tienes un altillo como si piensas hacerte uno, estos consejos te pueden ser muy útiles.

Acceso a tu altillo

Si quieres tener esa zona extra en la parte superior de tu hogar donde guardar tus cosas necesitarás una buena escalera para llegar a tu altillo. Las escaleras las puedes poner en función del diseño que más te guste, materiales. comodidad y funcionalidad.

Buscaremos que esas escaleras no ocupen demasiado espacio o que sean seguras a la hora de subirla, por ejemplo añadiéndoles una barandilla.

Manos a la obra: Tira y dona

Si tenemos nuestro altillo hasta arriba de cosas lo primero que tenemos que hacer para ordenar es sacarlo todo. De ahí, la importancia de tener una escalera de fácil acceso. Debemos hacer una criba con todo lo que tengamos guardado. Todos sabemos que el trastero se usa normalmente para dejar los elementos que no usamos, pues bien, ya es hora de tirar todo lo que no necesites.

Ejemplo de cosas que podrías tirar o vender:

  • Esos patines en línea o monopatín que tu hijo ha dejado de usar: se va
  • Los adornos de Navidad: se quedan
  • El ordenador viejo que cambiaste por el que tienes ahora: se va
  • Ropas de temporada : Se quedan

Y así, con un sin fin de cosas que has guardado durante años. Debes valorar su utilidad y si verdaderamente las vas a usar o no. Recuerda que lo que no quieras debes guardarlo en sus cajas correspondientes, ya sea para vender, donar o tirar

Ayúdate de cajas y todo lo necesario

Una vez ya has quitado el lastre de lo que no necesitas, toca ponerse a guardar lo que sí queremos. Para aprovechar bien tu altillo puedes colocar en él estanterías que te sirvan para ordenar mejor su contenido. Es una opción que no es cara y son fáciles de instalar si tenéis el espacio suficiente. También le dará un toque más decorativo. Dependiendo del tamaño del altillo revisa su altura y anchura. Busca cajas que se adapten y que sean parecidas para tener una uniformidad. Recuerda no utilizar bolsas y no apilar las cajas una encima de otra porque puede aplastarse su contenido, de ahí una correcta utilización de las estanterías. 

Cuando tengas tus cajas con el contenido, es muy importante que las rotules. Seguro que alguna vez te has vuelto loco buscando y abriendo cajas para encontrar lo que necesitabas, eso provoca más desorden. Debemos ir a tiro hecho cuando busquemos algo en nuestro altillo.

Otro consejo útil es que compres alguna caja de más, por si no calculas bien, que no se te queden cosas fueras y tengas que volver a buscar una caja parecida.

Ropa al altillo

Cada vez que hay cambio de estación realizamos el temido cambio de armario y si vamos a guardar la ropa de invierno suele ser un problema ya que abulta mucho más que la de verano. El altillo es un lugar perfecto para dejar abrigo, colchas o edredones. ¿Cómo guardamos la ropa? Muy sencillo. Lo ideal es guardar la ropa en cajas de cartón, pero suelen ser algo endebles es por eso, que usar las de plásticos nos dan más seguridad de que la ropa no se aplastará.Son óptimas también porque no transmiten olores. Os recomendamos guardar en estas cajas con la ropa pastillas de jabón de mano para que tengan un aroma agradable todo el año hasta que las volvamos a usar. Eso evitará el desagradable horror a cerrado.

Altillo, pero con espacio

Aunque en el altillo vayas a guardar tus cosas,si es grande, recuerda que es una zona más de tu casa. No coloques las cajas de cualquier manera. Ordena todo en su sitio gracias a las estanterías y otros muebles. Crea sitios por los que moverte con comodidad y acceder a todas tus cosas. Tiene que haber cierta área despejada. Si por desgracia tu altillo es pequeño y no tiene suficiente espacio deberías plantearte alquilar un trastero para tus cosas extras.

Un gran altillo

Si tienes la suerte de poseer un altillo amplio con una buena distancia del techo al suelo del mismo puedes incluir hasta una cama. Y debajo de la propia cama guardar cajas con lo que te haga falta.Puede ser una cama de invitados o la de tus hijos.  Debe ser un sitio cómodo por el que moverse y no debes chocarte con el techo, si no, la idea de la cama no será factible.También puedes dejarlo como un gran almacén. Todo es cuestión de gustos.

¿Qué pasa con las escaleras?

Como hemos dicho antes si tenemos un altillo deberemos tener una escalera para acceder a él. Si es una casa con varias plantas puede que las escaleras sean fijas en cuyo caso tienes una gran ventaja. El hueco bajo las escaleras también puede sernos muy útiles, en él podemos poner estanterías. armarios e incluso una televisión. Si por otra parte, no te apetece recargarlo mucho, también puedes colocar decoración sencilla. Todo es cuestión de analizar ese espacio que nos sobra. Como curiosidad, puedes usar el hueco de los escalones como botellero,si es de un buen material.

Si por el contrario vuestra casa consta de escaleras plegables o portátiles no podréis aprovechar ese espacio. Sería cuestión de saber dónde guardarla y que no estorbe al moverse por la habitación.